Edu y yo empezamos a vivir juntos casi sin darnos cuenta, una cosa llevó a la otra, una mudanza, un pasar cada vez más noches juntos hasta que un día decidimos dar de baja su contrato de alquiler y trasladar las pocas cosas que quedaban, a mi(nuestro) piso.

Así estuvimos casi un año, durante el cual nos atacó la peor enfermedad que puede atacar a una relación, la rutina.

Aún así, nos llevábamos bien, apenas discutíamos, yo trabajaba prácticamente todo el día y ella tenía su taller de ilustración en casa. Vivíamos holgadamente, no habían tiranteces, el sexo era relativamente frecuente y nos decíamos un te quiero de vez en cuando.

Hasta aquella tarde de octubre, en la que se acabó el verano oficialmente y, al contrario del veranillo que había sido los días anteriores, con mañanas de manga corta en la playa apenas dos días antes, ese día amaneció frío y ventoso, pero frío hasta el punto que, me sorprendí a mi mismo tiritando con la fina chaqueta que la costumbre me había hecho coger esa mañana.

Había ido a visitar a un cliente y, al salir de su oficina, el frío viento golpeó de nuevo mi alma y, teniendo en cuenta que no andaba lejos de casa, decidí ir a coger algo de más abrigo, darle un beso a Edu y tomarme una taza de café caliente que me templara el cuerpo.

La escena no pudo ser más típica, entre en casa y al colgar la chaqueta en el perchero vi que, en mi sitio, había otra prenda que no reconocía. No fue lo único que no reconocía y que estaba en lo que, yo suponía era mi sitio. Sobre el sofá del comedor, a cuatro patas sobre la cara piel (aquel sofá me había salido por un pico) estaba mi chica con los ojos en blanco, jadeando como un animal embravecido, mientras un imbécil se la follaba por detrás en una cadencia marcada por la música que reproducía a todo volumen el caro y exclusivo reproductor de música del salón. Sobre la mesa de cristal que habíamos encargado nos hicieran a medida y que fue un caro capricho habían dos copas de cristal de bohemia y una botella del caro espumoso francés que tanto nos gustaba. Aún sin salir del asombro y menos haber cerrado del todo la boca ni los ojos que seguían de par en par, vi el mando a distancia del equipo de sonido en la repisa que separaba los ambientes del iluminado salón comedor obra de un afamado y caro decorador de interiores, junto al del televisor de alta definición y 60 pulgadas.

Accione el botón de poder apagando la ruidosa melodía y sacando a los dos folladores de su ensimismamiento to orgasmatico. Ella dio un grito, yo di un grito, el farfulló algo como “mecagoenlaputa” mientras sacaba una polla bastante más dotada que la mía del interior de mi chica, y no se si fue realidad o mi memoria me juega malas pasadas, pero juraría que escuché un pop similar al de descorchar una botella.

Mientras aquel musculado maromo repetía un tantra de quiencoñoesestetio y se tapaba sus generosas partes íntimas, Edu dijo un típico cariño, te lo puedo explicar seguido de un, no menos típico, esto no es lo que parece.

Aquellas dos afirmaciones deberían haberme sacado, ya por sí mismas de mis casillas, si no fuese por un pequeño detalle que hizo que aquello fuese aún peor de lo que podía ser. Recuerdan ustedes que al principio de mi relato califique a aquel dotado semental de imbécil? Pues no podía estar más errado, ya que el imbécil, señoras y señores, era yo.

Aquellos deja que te lo explique y aquellos no es lo que parece mi vida, no me los estaba diciendo a mi Edu, se los decía a él!

Temeroso de que aquella situación empeorará y pudiese ser aún más vergonzosa y humillante para mi, salí de aquella casa con un portazo, un amago de lágrimas en los ojos y sin coger, tan y como me recordó el frío que me golpeó al salir, la chaqueta de abrigo que había ido a buscar, dejando a Edu dándole explicaciones a su amante sin recordar que la casa, el sofá, la tele, el equipo de sonido, la cara decoración y, me temo, el amante, lo pagaba yo.

Anuncios

Publicado por Susurrador

Escribo por pura diversión

Participa en la conversación

1 comentario

Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: